Los complementos prometen concentración y memoria, pero su utilidad depende de la causa del problema y la evidencia suele ser limitada.
Olvidar dónde hemos dejado las llaves o tardar más en recordar un nombre puede ocurrir con la edad. Otra cosa es repetir la misma pregunta, perderse en un lugar conocido o dejar de manejar bien la medicación y el dinero. Entre ambos extremos aparecen muchos productos que prometen activar la memoria. El envase puede sonar científico, pero eso no demuestra que prevengan el deterioro cognitivo ni que traten una enfermedad.
Antes de elegir una pastilla conviene hacer una pregunta más útil: qué está causando el cambio. El sueño, el estado de ánimo, el aislamiento, una pérdida auditiva, el alcohol, determinados medicamentos y déficits nutricionales pueden afectar a la concentración y la memoria. También pueden hacerlo el deterioro cognitivo leve y las demencias. Cada situación necesita una respuesta distinta.
Complemento alimenticio y medicamento no significan lo mismo
Un complemento alimenticio se vende para añadir nutrientes u otras sustancias a la dieta. No necesita demostrar que trata la pérdida de memoria como lo hace un medicamento autorizado para una indicación concreta. Además, el producto comercial puede contener una combinación o una cantidad diferente de la estudiada en un ensayo.
Los medicamentos usados en algunas demencias, como donepezilo, rivastigmina, galantamina o memantina, se prescriben después de valorar el tipo y la fase de la enfermedad. Pueden mejorar o estabilizar temporalmente algunos síntomas en ciertas personas. No recuperan una memoria normal y no están indicados para cualquier olvido. Necesitan seguimiento por sus posibles efectos adversos e interacciones.
Ginkgo una promesa conocida con resultados inconsistentes
El ginkgo biloba es uno de los ingredientes más asociados a la memoria. Un gran ensayo con más de tres mil personas mayores no redujo la aparición de demencia ni de enfermedad de Alzheimer. Algunas revisiones han observado beneficios modestos en síntomas de personas que ya tenían deterioro cognitivo o demencia, pero los resultados varían según el extracto, la dosis, la duración y la calidad de los estudios.
Esa diferencia importa. Un posible efecto sintomático en un grupo concreto no permite afirmar que el ginkgo prevenga la demencia o mejore la memoria de una persona sana. También puede producir molestias digestivas, dolor de cabeza o mareo, e incrementar el riesgo de sangrado en determinadas situaciones. Si se toman anticoagulantes, antiagregantes u otros medicamentos, hay que consultar antes de usarlo.
Omega 3 vitaminas y combinaciones para el cerebro
Comer pescado dentro de una alimentación saludable se ha relacionado en estudios observacionales con una mejor salud cardiovascular y cognitiva. Sin embargo, los ensayos con cápsulas de omega 3 no han demostrado de forma convincente que traten la enfermedad de Alzheimer ni que eviten el deterioro cognitivo en la población general.
Con las vitaminas ocurre algo parecido. Las vitaminas B, la vitamina E y los multivitamínicos se han estudiado durante años. Algunos ensayos recientes con multivitamínicos han mostrado pequeñas mejoras en pruebas cognitivas de determinados grupos, pero el resultado todavía no justifica recomendarlos como prevención general de la demencia. La Organización Mundial de la Salud no recomienda usar suplementos de vitaminas B o E, ácidos grasos poliinsaturados ni fórmulas multicomponente con ese objetivo.
Hay una excepción práctica: corregir un déficit demostrado. La falta de vitamina B12 puede causar anemia, alteraciones neurológicas, problemas de concentración y pérdida de memoria. Tratarla es importante, aunque eso no convierte la vitamina B12 en un potenciador de memoria para quien tiene niveles adecuados. Lo mismo vale para otros déficits: primero se identifica el problema y después se trata.
Qué ayuda más que buscar una cápsula
La evidencia más sólida se concentra en hábitos y factores de salud que actúan durante años. La actividad física, el control de la tensión arterial y la diabetes, no fumar, moderar el alcohol, dormir bien, cuidar la audición y mantener vínculos sociales forman parte de una estrategia razonable. Una dieta equilibrada de patrón mediterráneo puede contribuir, aunque ningún alimento aislado garantiza protección.
También conviene revisar la medicación. Algunos fármacos con efecto anticolinérgico, sedantes y otras combinaciones pueden empeorar la atención o aumentar la confusión, sobre todo en personas mayores. La revisión debe hacerla un profesional; suspender de golpe un medicamento puede ser peligroso.
Las agendas, recordatorios, rutinas y lugares fijos para objetos importantes compensan olvidos cotidianos. Estas ayudas no ocultan el problema. Permiten mantener autonomía mientras se observa si el cambio progresa.
Cuándo un olvido necesita consulta
Conviene pedir valoración cuando los cambios interfieren con la vida diaria: repetir preguntas con frecuencia, olvidar citas importantes de forma nueva, perderse, cometer errores con pagos o medicación, abandonar tareas conocidas, tener dificultad para encontrar palabras o mostrar cambios llamativos de conducta. La familia suele detectar estas señales antes que la persona afectada.
Una confusión que aparece de manera brusca, en horas o pocos días, requiere atención rápida. Puede deberse a una infección, un medicamento, deshidratación u otra causa aguda. No debe tratarse comprando un complemento.
La evaluación puede descubrir problemas tratables y establecer un punto de partida para el seguimiento. Esperar a que la situación sea evidente retrasa apoyos útiles.
Qué merece la pena recordar
Las pastillas para la memoria que se venden sin receta no han demostrado prevenir la demencia. Algunos ingredientes tienen resultados preliminares o modestos en contextos muy concretos, pero no sustituyen una evaluación cuando la memoria cambia.
Antes de comprar un producto, lleva a la farmacia una lista de toda la medicación y los complementos que tomas. Pregunta por interacciones y por la calidad de la evidencia. Si los olvidos afectan a la vida diaria o progresan, consulta con el médico. El diagnóstico orienta mucho mejor que el nombre atractivo de una caja.
Fuentes
- National Center for Complementary and Integrative Health. Complementos y función cognitiva. 2022.
- National Center for Complementary and Integrative Health. Ginkgo utilidad y seguridad.
- Organización Mundial de la Salud. Reducción del riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Segunda edición.
- National Institute on Aging. Problemas de memoria olvidos y envejecimiento.
- NICE. Déficit de vitamina B12 en mayores de 16 años. 2024.
- NICE. Evaluación y tratamiento de la demencia.
Aviso sanitario Este artículo ofrece información general y no sustituye una valoración individual. No inicies, suspendas ni modifiques medicamentos o suplementos sin consultar a un profesional sanitario.






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